viernes, 14 de febrero de 2025

Un nieto del General en las tolderías de Catriel

El joven Pedro Servando Rosas y Belgrano, el mayor de los varones de Pedro Pablo, siguió la carrera militar como su padre.

Siendo poco más que un quinceañero mantenía estrechas vinculaciones con la tribu de Juan “El Joven” Catriel. Había ganado entre ellos el mismo cariño y respeto que tenían por su progenitor, manteniendo un contacto permanente con quien a la postre terminaría siendo el cacique sucesor, Cipriano, que tenía casi su misma edad.

Luego de la derrota de las fuerzas que conducía su padre, decidió mantenerse refugiado en las tolderías de Catriel.

A pesar de los problemas de salud que tenía Pedro Pablo y de la orden expresa de Bartolomé Mitre de no acercarse al pueblo del Azul, estaba al corriente de todo lo que sucedía en estos pagos gracias a su hijo que permanecía entre los catrieleros.

Los altos mandos azuleños -y en particular el general Ignacio Rivas-, insistían permanentemente al Cacique para que lo entregasen a las autoridades. El empeño por detenerlo o al menos “vigilar” su accionar se debía al temor de que intentara una nueva sublevación o ataque contra Azul. Sin embargo, al menos hasta la muerte de su padre, Pedro Servando se mantendría a resguardo en las tolderías.




Pedro Servando Rosas y Belgrano



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